Políticas orientadas a la policía y el modelo BASE (SARA) aplicado al reciente delito del Gota a Gota.
En primer lugar, es
importante comprender qué son las políticas orientadas a la policía. Según
Weisburd y Majmundar (2018), "las políticas orientadas a la policía se
refieren a un enfoque proactivo de la aplicación de la ley que se centra en la
identificación y resolución de problemas específicos de delincuencia y desorden
en una comunidad" (p. 23). Este enfoque busca que la policía trabaje en
colaboración con la comunidad para identificar y abordar los problemas que
contribuyen a la delincuencia, en lugar de simplemente responder a los
incidentes después de que ocurren.
Las políticas orientadas a la
policía representan un cambio significativo en la filosofía y la práctica de la
aplicación de la ley. En lugar de adoptar un enfoque reactivo, en el que la
policía simplemente responde a las llamadas de servicio y a los incidentes
delictivos a medida que ocurren, las políticas orientadas a la policía adoptan
un enfoque proactivo y preventivo. Esto implica que la policía trabaje de
manera estrecha con los miembros de la comunidad, las organizaciones locales y
otras partes interesadas para identificar los problemas subyacentes que
contribuyen a la delincuencia y el desorden en un área específica. Al abordar
estos problemas de raíz, la policía puede ayudar a prevenir la delincuencia
antes de que ocurra, en lugar de simplemente reaccionar a ella después del
hecho.
Además, las políticas
orientadas a la policía reconocen que la delincuencia y el desorden son
problemas complejos que requieren soluciones multifacéticas. En lugar de
depender únicamente de tácticas de aplicación de la ley tradicionales, como los
arrestos y las patrullas, las políticas orientadas a la policía emplean una
variedad de estrategias para abordar los problemas de la comunidad. Estas
pueden incluir la mediación de conflictos, la educación pública, la mejora del
diseño urbano y la provisión de servicios sociales. Al adoptar un enfoque más
amplio y colaborativo para la seguridad pública, las políticas orientadas a la
policía buscan no solo reducir la delincuencia, sino también mejorar la calidad
de vida general en las comunidades a las que sirven.
El modelo BASE (SARA) es una
herramienta clave utilizada en las políticas orientadas a la policía. BASE
significa “Scanning, Analysis, Response, Assessment” (Escaneo, Análisis,
Respuesta, Evaluación). Como explican Hinkle, Weisburd, Famega y Ready (2020),
“el modelo SARA es un proceso iterativo de resolución de problemas que implica
la identificación de problemas específicos de delincuencia y desorden
(escaneo), el análisis de las condiciones que contribuyen a esos problemas
(análisis), el desarrollo e implementación de respuestas a esos problemas
(respuesta) y la evaluación de la efectividad de esas respuestas (evaluación)”
(p. 405).
Ahora, apliquemos el modelo
BASE al reciente delito del “Gota a Gota”. El “Gota a Gota” es un sistema de
préstamos ilegales que ha surgido en varios países de América Latina, incluido
Colombia. En este sistema, los prestamistas ofrecen préstamos a tasas de
interés extremadamente altas y utilizan la violencia y la intimidación para
cobrar los pagos. Según Avella y Fergusson (2020), “el ‘Gota a Gota’ se ha
convertido en una fuente importante de financiamiento para los hogares de bajos
ingresos en Colombia, pero también ha generado altos niveles de violencia y ha
contribuido a la economía informal” (p. 2).
Utilizando el modelo BASE, el
primer paso sería escanear el problema del “Gota a Gota”. Esto implicaría
recopilar datos sobre la prevalencia del problema, las áreas geográficas más
afectadas y las características de las víctimas y los perpetradores. La policía
podría trabajar con organizaciones comunitarias y residentes locales para
obtener información sobre el problema.
El siguiente paso sería
analizar las condiciones que contribuyen al problema del ”Gota a Gota”. Esto
podría incluir factores como la falta de acceso a préstamos formales para los
hogares de bajos ingresos, la presencia de grupos criminales organizados y la
falta de regulación y supervisión de los prestamistas informales. La policía
podría colaborar con expertos en economía y finanzas para comprender mejor
estos factores contribuyentes.
A continuación, la policía
desarrollaría e implementaría respuestas al problema del ”Gota a Gota”. Esto
podría incluir medidas como el aumento de la presencia policial en las áreas
afectadas, la realización de operaciones encubiertas para identificar y detener
a los prestamistas ilegales y la colaboración con las instituciones financieras
para proporcionar alternativas de préstamos legales y asequibles a los hogares
de bajos ingresos. Como señalan Avella y Fergusson (2020), “las intervenciones
políticas para abordar el problema del ‘Gota a Gota’ deben tener en cuenta
tanto la demanda de préstamos informales como la oferta de estos servicios por
parte de los prestamistas ilegales” (p. 15).
Finalmente, la policía
evaluaría la efectividad de sus respuestas al problema del “Gota a Gota”. Esto
implicaría la recopilación de datos sobre los cambios en la prevalencia del
problema, las tasas de violencia relacionadas y el acceso de los hogares de bajos
ingresos a préstamos formales. La policía utilizaría estos datos para ajustar y
mejorar sus respuestas a lo largo del tiempo.
Este análisis resalta la
importancia de las citas bibliográficas incorporadas. La cita de Weisburd y
Majmundar (2018) proporciona una definición clara de las políticas orientadas a
la policía, mientras que la cita de Hinkle et al. (2020) explica el modelo SARA
de manera concisa. Estas citas ayudan a fundamentar el análisis en la
literatura académica existente. Además, la cita de Avella y Fergusson (2020)
proporciona información crucial sobre el contexto específico del problema del
“Gota a Gota” en Colombia, incluyendo sus causas y consecuencias. Esta cita
resalta la necesidad de intervenciones políticas integrales que aborden tanto
la demanda como la oferta de préstamos informales.
En conclusión, el modelo BASE
(SARA) es una herramienta valiosa para las políticas orientadas a la policía en
el abordaje del delito del “Gota a Gota”. Al escanear el problema, analizar sus
causas, desarrollar respuestas específicas y evaluar la efectividad de esas
respuestas, la policía puede trabajar en colaboración con las comunidades
afectadas para abordar este problema complejo. Sin embargo, como sugiere la
cita de Avella y Fergusson (2020), las intervenciones exitosas también
requerirán esfuerzos más amplios para mejorar el acceso a préstamos formales y
abordar los factores socioeconómicos subyacentes que contribuyen a la demanda
de préstamos informales. Solo a través de un enfoque integral y basado en
evidencia podremos enfrentar eficazmente el desafío del “Gota a Gota” y
promover una mayor seguridad y estabilidad financiera para los hogares
vulnerables.
Relacionada:
https://www.elpais.cr/2024/02/19/sobre-la-regulacion-del-delito-de-usura-y-el-gota-a-gota/
Referencias bibliográficas:
Avella, F., & Fergusson,
L. (2020). El “Gota a Gota” en Colombia: usura y crédito informal. Revista de
Economía Institucional, 22(43), 1-19. https://doi.org/10.18601/01245996.v22n43.09
Hinkle, J. C., Weisburd, D.,
Famega, C., & Ready, J. (2020). The problem is not just sample
size: The consequences of low base rates in policing experiments in smaller
cities. Evaluation Review, 44(3-4), 401-434. https://doi.org/10.1177/0193841X20921420
Weisburd,
D., & Majmundar, M. K. (Eds.). (2018). Proactive policing: Effects on crime
and communities. National
Academies Press.
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